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Método Blurting

Método Blurting

20 octubre 2026

Método Blurting

Según los expertos en ciencias del aprendizaje, este método de aprendizaje individual es altamente eficaz porque te ayuda a comprobar qué sabes de verdad, detectar tus puntos débiles y aprovechar mejor el tiempo.

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Cómo estudiar

Cómo estudiar para recordar más y perder menos tiempo

El método Blurting se basa en una estrategia de aprendizaje respaldada por la investigación: la evocación activa (active recall o retrieval practice). Consiste en intentar recuperar la información de la memoria sin consultar los apuntes. Este esfuerzo ayuda a consolidar lo aprendido y recordarlo durante más tiempo. El psicólogo Robert Bjork relaciona este tipo de aprendizaje con las llamadas «dificultades deseables»: pequeños retos que pueden hacer que aprender resulte menos fácil al principio, pero más efectivo a largo plazo.

¿Quieres probarlo? Solo necesitas tus apuntes, papel y un boli. ¡Vamos paso a paso!

Cómo aplicar el método blurting paso a paso

  1. Divide el temario en partes

Elige el tema que quieras estudiar. Si es muy extenso o tienes que estudiar varias lecciones, divide en bloques más pequeños. Por ejemplo, puedes trabajar una subsección cada vez.

Su lectura y comprensión no deben tomarte más de 20 o 25 minutos. Si algo no te queda claro, investígalo antes de continuar. El objetivo no es memorizar cada frase al pie de la letra, sino entender lo que estás estudiando.

  1. Cierra los apuntes y suéltalo todo

Aquí empieza lo interesante. Cierra el libro, guarda los apuntes y aparta cualquier material que hayas utilizado.

Coge un boli y escribe en una hoja todo lo que recuerdes sobre el tema. Sin consultar nada, sin preocuparte por el orden y sin intentar que quede bonito. Anota conceptos, explicaciones, fechas, ejemplos o cualquier dato que te venga a la cabeza.

Blurting significa más o menos eso, soltar algo de golpe. Y eso es lo que tienes que hacer: volcar en el papel todo lo que recuerdes.

  1. Compara y detecta lo que te falta

Cuando hayas terminado, vuelve a consultar tus apuntes y compara la información.

  • Lo que recuerdas bien: déjalo como está.
  • Lo que has olvidado: añádelo con un boli de otro color.
  • Lo que recuerdas a medias o has explicado de forma incompleta: complétalo con un tercer color.

Así tendrás una imagen mucho más clara de lo que dominas y de lo que todavía necesitas trabajar.

  1. Repasa solo tus puntos débiles

No caigas en la tentación de volver a estudiar todo desde el principio. Céntrate en los conceptos que has olvidado o que no has sabido explicar bien.

Después, deja pasar un tiempo y vuelve a intentarlo: unas horas más tarde, al día siguiente o unos días después. Esa separación entre sesiones es importante para reforzar el recuerdo a largo plazo.

Mientras tanto, puedes avanzar con otra parte del temario. Cuando regreses al bloque anterior, comprobarás qué recuerdas mejor y qué necesitas seguir practicando.

  1. Repite y comprueba tus progresos

No pasa nada si la primera hoja contiene mucho texto de los 3 colores. El objetivo no es hacerlo perfecto a la primera, sino mejorar con cada intento.

Vuelve a escribir lo que recuerdes sin mirar los apuntes y compara el resultado. ¿Has recuperado más información? ¿Sigues olvidando los mismos conceptos? ¿Hay algo que todavía no sabes explicar con tus propias palabras?

Usa este truco extra: utiliza flashcards

Escribe una pregunta en una cara y la respuesta en la otra. Puedes utilizarlas para practicar fechas, definiciones, vocabulario, fórmulas o palabras clave.

Intenta responder antes de dar la vuelta a la tarjeta. De esta forma, también estarás practicando la evocación activa. Y si combinas las tarjetas con repasos espaciados, tendrás otra herramienta para trabajar aquello que más te cuesta recordar.

Además, puedes practicar con la App gratuita Scribzee escaneando tus flashcards de Oxford. Tiene dos modos de repaso, uno en que te muestra todas las tarjetas y otro, -que se ciñe más a esta técnica en concreto-, que te muestra solo las que te cuesta más memorizar.

Por qué funciona el método blurting?

Cuando relees un texto, la información te resulta familiar y puedes tener la sensación de dominarla. Esta sensación engañosa se relaciona con la fluidez de procesamiento: cuanto más fácil te resulta procesar una información, más puedes confiar en que la has aprendido, aunque no siempre sea así.

El blurting te obliga a recuperar la información de la memoria. Así puedes comprobar qué sabes realmente y qué necesitas reforzar. Además, al combinarlo con repasos separados en el tiempo, incorporas otra estrategia eficaz: la repetición espaciada. En vez de concentrar todos los repasos en una sola sesión, vuelves al contenido dejando intervalos entre ellos, lo que favorece su retención a largo plazo.

La próxima vez que estudies, prueba a cerrar los apuntes antes de dar por terminado un tema. Puede que descubras que sabes menos de lo que pensabas… o que estás mucho más cerca de dominarlo de lo que creías.

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